viernes, julio 17

Si uno sabe la que se viene y la puede evitar, mejor, ¿no? Si sabés de antemano que al bondi al que te subiste va a chocar, ¿te subís? Si sabés que se viene un huracán, ¿no te escondés 2O metros bajo tierra para evitarlo? Cuando uno ve venir el qilombo tiene dos alternativas: ir y ponerle el pecho, jugarse o retirarse de un round que uno ya sabe desde antes que va a perder por nockout. Si sabés que te van a atacar, mejor atacar antes, ¿no? El que pega primero, pega dos veces. Si ves venir la piña, mejor anticiparse, ¿no? Si sabés que te qieren meter en cana, ¿no es mejor escapar? ¿No dicen que si rajás servís para otra guerra? Si sabés que te van a cortar el rostro, mejor ni tirarse a la pileta, ¿no? Si sabés que te van a decir qe no, ¿para qué preguntar? ¿Pero y si te equivocás? ¿Si te retirás de la cancha, pero tenías muchas chances para ganar? ¿y si atacás antes de que te ataquen, pero en realidad nadie te iba a atacar? ¿Si te escapás de gusto porque nadie te iba a encerrar en ningún lado? ¿Y si vos decís que no antes qe te corten el rostro, pero en realidad el otro quería decir sí? ¿ y si dejás antes de que te dejen para no sufrir y resulta qe no te iban a dejar? Cuando me la veo venir y cuando siento que se viene la guillotina, yo no soy de las qe pone la cara para el cachetazo. Es muy cobarde, ya sé. Pero es tan grande el dolor que uno se reprime.

No hay comentarios: